El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, firmó la nueva ley en una ceremonia celebrada en el Palacio de Planalto, destacando su importancia estratégica para el futuro del sector agrícola brasileño. “Con esta ley, no solo protegemos nuestra biodiversidad, sino que también impulsamos la investigación y el desarrollo de tecnologías sostenibles que beneficiarán a generaciones futuras,” señaló el mandatario.
Un modelo de desarrollo sostenible
La Ley 15.070 establece un marco integral que combina innovación tecnológica, protección ambiental y desarrollo social. Entre sus principales disposiciones se incluyen:
Incentivos fiscales y financieros para agricultores y empresas que
adopten tecnologías sostenibles.
Creación del Instituto Nacional de Innovación Agrícola
Sostenible (INIAS),
encargado de coordinar investigaciones y promover la implementación de
prácticas avanzadas en todo el territorio.
Fomento de alianzas internacionales, facilitando la cooperación con
organismos multilaterales y centros de investigación en todo el mundo.
Educación y capacitación para agricultores, garantizando que las
comunidades rurales estén equipadas con herramientas y conocimientos para una
transición exitosa hacia la sostenibilidad.
Un impacto global
Brasil, como uno de los principales productores agrícolas del mundo, busca demostrar que es posible combinar una producción a gran escala con la preservación del medio ambiente. La ley también refuerza la meta de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de actividades agrícolas, contribuyendo de manera significativa a los compromisos asumidos en el Acuerdo de París.
“Nuestro
objetivo es que Brasil sea reconocido no solo por su capacidad productiva, sino
también por liderar el camino hacia un modelo agrícola que priorice la
sostenibilidad y la inclusión social,” destacó Marina Silva, ministra de Medio
Ambiente de Brasil.
Reacciones y expectativas
El sector privado, los organismos internacionales y las organizaciones no gubernamentales han recibido con entusiasmo la iniciativa. La Asociación brasileña de Agronegocios (ABAG) la calificó como “un hito en la transformación del sector agrícola.” Por su parte, el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han expresado su interés en colaborar con Brasil para implementar proyectos piloto que puedan replicarse en otros países.
Por último,
con la Ley 15.070, Brasil no solo se prepara para enfrentar los desafíos del
cambio climático, sino también para consolidar su liderazgo como un modelo
global de desarrollo agrícola sostenible. Este avance reafirma el papel del
país como protagonista en la construcción de un futuro más verde y equitativo.
Informe: redacción tercera RAÍZ
0 Comentarios