Saussure: la manipulación del discurso
En
el maravilloso mundo de la lingüística, pocas figuras han dejado una huella tan
poderosa como Ferdinand de Saussure. Su lucidez en materia del lenguaje como un
sistema de signos interconectados revolucionó la forma en que entendemos la
comunicación y el análisis del discurso en un contexto político y social. No
obstante, en una realidad donde el poder se disputa también en el terreno del
lenguaje, sus postulados han servido tanto para revelar como para ocultar
estrategias discursivas de dominación.
Por: Jefferson Montaño Palacio
Uno
de los fenómenos centrales del pensamiento saussureano es la arbitrariedad del
signo lingüístico. Según Saussure, la relación entre el significado (la forma
del signo) y el significado (su concepto) no es natural, sino convencional.
Esta idea, trasladada al análisis del discurso, demuestra cómo las palabras
pueden ser utilizadas para construir realidades, reforzar ideologías y
legitimar determinadas narrativas de poder.
En
el caso político colombiano, el reciente fallo del Consejo de Estado a favor
del presidente Gustavo Petro Urrego, respecto a sus declaraciones en la
posesión de la Defensora del Pueblo Nacional, Iris Marín Ortiz, realizada en
Nuquí, Chocó, en 2024, pone de manifiesto cómo el lenguaje opera como en un
campo de batalla entre la disputa mediática y política. En su discurso de
apertura, el presidente Gustavo Petro hizo referencia al término “muñecas de la
mafia”, una expresión que, si bien no alude a ninguna periodista en particular,
evoca unos imaginarios peligrosos en el que el periodismo y el crimen se
entrelazan simbólicamente en la historia de Colombia.
Desde
la óptica de Saussure, el significado de una expresión no reside en las
palabras mismas, sino en la red de relaciones que éste establecen dentro de un
sistema lingüístico y cultural. En ese sentido, la frase “muñecas de la mafia”
no es un simple encadenamiento de sonidos, sino un constructo que remite a una
estructura semántica cargada de connotaciones. Su impacto no se define
únicamente por la intención del emisor, sino por la interpretación del
receptor, lo que permite que el poder político juegue con los límites de la
responsabilidad discursiva.
El
Consejo de Estado ha determinado improcedente la tutela que un litigante, dos
organizaciones de la prensa y 17 mujeres periodistas interpusieron contra el
presidente Petro, quien no tiene porqué retratarse. Esto sugiere que, desde una
perspectiva jurídica, el significado de sus palabras no constituye una ofensa
directa. Sin embargo, el análisis del discurso nos muestra que el lenguaje del
poder rara vez es neutral. La manera en que se construyen ciertas expresiones puede
alimentar o socavar percepciones públicas, dándole fuerza a narrativas que
afectan la credibilidad de ciertos actores sociales como los medios de
comunicación corporativos y el periodismo crítico.
La
lección saussureana en este caso es clara; las palabras no solo reflejan la
realidad, sino que la crean. En un contexto político polarizado, el lenguaje se
convierte en un arma estratégica, capaz de modelar opiniones y legitimar
discursos. Así, mientras el derecho interpreta las palabras en su sentido más
explícito, la lingüística y el análisis del discurso nos recuerdan que, en el
juego del poder, el verdadero significado de las palabras reside en lo que
logra generar en nuestra sociedad.
¿De
qué manera el lenguaje puede ser utilizado como una herramienta de dominación en
el ánimo del poder? ¿En que casos las formas del lenguaje y medios de
comunicación han servido más para ocultar información y dominación que para
revelarlas? ¿Qué implicaciones tiene el reconocimiento del lenguaje como un
espacio de disputa en un país que busca la ¡paz total¡?
Finalmente,
más que un simple debate sobre una frase, este episodio nos lleva a
preguntarnos hasta qué punto el lenguaje puede ser manipulado para fines
políticos, ya sea para consolidar una figura política o para desacreditar a una
persona. La teoría de Saussure sigue siendo una herramienta poderosa para
desenmascarar las estrategias discursivas que moldean nuestra realidad en la
cotidianidad en un país como Colombia.
0 Comentarios